Vesiculo del dia


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martes, 9 de agosto de 2011

CONCEJOS PARA MATRIMONIOS A LA MANERA DE DIOS


1. Los matrimonios promedio se están derrumbando a un ritmo alarmante. Así que tenemos que ser intensos en nuestro compromiso con en matrimonio. Tenemos que ser intensos en nuestra determinación de entender más, en lugar de que nos entiendan.

2. Las mujeres son el arma secreta de Dios para traer esperanza, consuelo y vida en casi cualquier situación. Las mujeres que aman a Dios reconocen su autoestima como un tesoro y el sentido del llamado para distinguirse en el mundo. Las mujeres florecen cuando el hombre las honra y les da fuerza en su mundo.

3. Podemos obtener el conocimiento de cualquiera. Podemos aprender de alguien que se ha casado 10 veces. Sobre todo aprendemos lo que no debemos hacer. Sin embargo, eso también puede producir sabiduría. Es muy bueno saber lo que no se debe hacer.

4. Una persona impulsada por sus valores, en lugar de sus emociones, tiende a tener más seguridad ante muchas circunstancias que le pone por delante la vida.

5. Si deseamos cultivar la unidad, debemos avanzar hacia el amor maduro, el cual es mucho mas fuerte debido que no depende de sentimientos confusos.

6. Las mujeres necesitan que las amen y admire el hombre de su vida; necesitan honra a fin de florecer, pero muy pocas experimentan eso. A algunas las subestiman, a otras las descuidan y a muchas no les prestan atención a sus valores. Muy amenudo se oculta la singularidad de la mujer debido a la falta de admiración.

7.La primera regla de conflicto en el matrimonio es, asegurate que estás, en lo personal, en paz con Dios. No creo que alguna vez podamos tener paz con la gente si no hicimos las paces con Dios... antes que ataques, acuses o culpes, examinate.

8.Jesús hablo con mujeres, lo cual no era culturalmente aceptable en esa época. Les dio responsabilidades en sus viajes. Trató a los hombres y mujeres como iguales...hay un lugar para las mujeres en el ministerio y hay un propósito dado por Dios para sus vidas.

9. Biblicamente, no hay manera en que nos llamemos seguidores de Cristo mientras nos neguemos a liberar a las mujeres en todo lo que las llamaron a a hacer, incluyendo el de lideres de ministerio.

10. El sexo estupendo no se trata del número de personas con las que mantengas relaciones sexuales, si no mas bien de la intimidad que se produce en un matrimonio cuando dos personas comprometidas unen sus corazones y sus cuerpos.


Tomado del libro "las chicas de Dios y los hombres que aman".
Este libro toca temas propios de la relacion marital, analiza como debes honrar a tu esposo a pesar de sus diferencias, etc.

jueves, 4 de agosto de 2011

VASIJAS IMPERFECTAS



En una lejana comarca había un aguador que tenía dos vasijas grandes que colgaban de los dos extremos de un palo que él sostenía sobre los hombros. Una de las vasijas tenía una rajadura; la otra estaba en perfectas condiciones. Esta última siempre llegaba llena de agua, mientras que la rajada llegaba medio vacía. Eso ocurrió día tras día durante dos años. El pobre criado nunca llegaba con más de vasija y media de agua a la casa de su amo. Desde luego, la vasija que estaba en perfectas condiciones se sentía orgullosa de sus logros, contenta porque cumplía a cabalidad con su razón de ser. En cambio, la vasija defectuosa se sentía avergonzada por su imperfección, deprimida por no poder llegar sino a la mitad del objetivo para el que había sido creada.

Al cabo de esos dos años en que se había considerado un rotundo fracaso, la vasija imperfecta, al llegar a la orilla del arroyo, le dijo al criado que la llevaba:

—¡Qué vergüenza la mía! ¡Cuánto lo siento!

—¿Y eso por qué? —le preguntó el criado—. ¿Por qué te sientes avergonzada?

—Porque durante estos dos años no he podido llegar con más de media porción de agua por esta maldita rajadura que me obliga a derramar la mitad a la orilla del camino. Por mi culpa no puedes aprovechar plenamente cada viaje.

El criado se compadeció de la vasija rajada, y con ternura le dijo:

—De regreso a la casa del amo, quiero que te fijes en las hermosas plantas de lindas flores que están creciendo a la orilla del camino.

En efecto, mientras subían la cuesta, la triste vasija se dio cuenta de que el sol brillaba sobre las flores silvestres a la orilla del camino, y esto sirvió para animarla un poco. No obstante, al fin del camino volvió a sentirse mal por haber derramado la mitad del agua que llevaba, y de nuevo le pidió disculpas al criado.

—¿No te diste cuenta de que sólo había flores en el lado del camino que te corresponde a ti? —le preguntó el criado—. El otro lado se ve desnudo. Yo siempre he estado consciente de tu defecto, pero he ido sacándole provecho. Por el lado tuyo del camino sembré semillas de plantas que dan hermosas flores, y todos los días al volver del arroyo, tú las has ido regando. Ya llevo dos años de estar recogiendo estas hermosas flores para adornar la mesa de mi amo. Si no hubiera sido porque eres exactamente como eres, él no habría podido disfrutar de la belleza y del perfume de esas flores.

Esta fábula nos recuerda el refrán que dice: «Tenemos este tesoro en vasijas de barro.»1 El refrán procede de la pluma de San Pablo, que luego explica cómo el poder de Dios se perfecciona en nuestra debilidad humana. «Por eso me regocijo en mis debilidades —concluye Pablo—; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.»2

Lo cierto es que todos, como vasijas de barro que somos, tenemos nuestros defectos. Pero si se lo permitimos, el Señor le sacará provecho a esas imperfecciones, y con ellas adornará y perfumará la casa de nuestro Padre celestial.




por Carlos Rey